Miedo a emprender en moda: cómo confeccionar los diseños que tienes en mente sin preocupaciones

Cuaderno blanco y retazos sobre una mesa de diseño para enfrentar el miedo a emprender en moda con acción
Inspiración

Miedo a emprender en moda: cómo confeccionar los diseños que tienes en mente sin preocupaciones

Decidirse a comenzar una marca de indumentaria desde cero ya es toda una hazaña pero llevarla a cabo es todavía más desafiante. La clave es aprender a lidiar con los obstáculos que van apareciendo en el camino sin que nos den pánico o nos paralicen. Hoy te hablaré del miedo a emprender en moda, más precisamente sobre el primero que tuve cuando comencé mi marca: el temor de no poder confeccionar los diseños que tenía en mente. ¡Acompáñame a conocer esta historia! ¿Con final feliz? 

El miedo a emprender en moda existe

Por más que intentemos evitarlo, el miedo a emprender en moda siempre estará al acecho. No queda más que reconocerlo, aceptarlo y abrazarlo, porque por un tiempo al menos nos va a acompañar.

Uno de los temores que aparece sobre todo al momento de comenzar una marca de indumentaria, al menos como le pasó a varias emprendedoras que conocí en mi estudio de Eco Diseño y a mí también, es el de no poder confeccionar los diseños que imaginamos. ¡Veámoslo en detalle para conocer qué características tiene!

Reconoce tu temor

Cuando me sentaba en mi silla del taller, caminaba por la calle, cocinaba o hacía otras tareas, siempre pensaba que iba a ser imposible plasmar el diseño que tenía en mente en una prenda, real, concreta y con los mismos acabados que imaginaba.

Ese temor de no poder desarrollar una pieza tal como la tenía en la cabeza, me hizo descubrir que mi miedo a emprender era todavía más profundo. Así es como identifiqué que tenía otros tantos temores que también estaban relacionados y me afectaban por igual. ¡Sígueme para repasar cada uno de ellos para ver si puedes destrabar el tuyo!

Dudaba sobre las herramientas a utilizar

Me costaba identificar qué herramienta de transformación debía hacerle al patrón base para llegar al diseño que tenía pensado. No sabía si era mejor evasé o recto, entre otras tantas opciones, sin pensar en concreto como quería que sea la caída de la prenda o la movilidad que iba le iba a proveer a quien la usara. ¿La estaba imaginando bien o simplemente no sabía qué ventajas provee cada transformación? ¿Me faltaba formarme en eso o solo era mi miedo a emprender que me estaba boicoteando? 

No podía dibujar los patrones

Si acordaba conmigo misma que el corte elegido era perfecto luego continuaba la duda de como llevarlo al papel para hacer el patrón. ¿Estaba calculando los cierres o botones? ¿Y si luego quería ponerle dobladillos? ¡Ay, cuántas dudas me acechaban!  ¡El miedo a emprender estaba oscureciendo mi criterio!

Pensaba con mi bolsillo y olvidaba el diseño

Me concentraba más en el costo del material que en la calidad y en las posibilidades que aportaba al diseño. Incluso no sabía qué telas elegir para la caída o el volumen que quería que tuviera la prenda. ¡Solo podía identificar si quería que se usara de día o de noche, pero eso no era suficiente! 

Mi miedo a emprender nubló todo el procedimiento de la confección

El orden de los factores altera el producto final de cualquier diseño. No podía dejar libre albedrío la decisión de agregarle una apertura a una falda o abotonar un pantalón. ¡Tenía que tener todo pensado antes porque son decisiones de diseño! ¿Pero en qué momento del proceso debía hacer cada cosa?  ¡Solo tenía una lista de tareas eternas que ni sabía de qué se trataban!

No podía calcular los materiales ni el costo 

De la cantidad de materiales depende no solo el futuro de una prenda en mi marca sino también mi economía. Errores en el camino siempre pueden haber, pero saber de antemano la cantidad de elementos necesarios me permite proyectar la inversión que tengo que hacer para probar otras creaciones. Son imprescindibles para esto las fichas técnicas de los diseños con el desglose de materiales y avíos. ¡Pero de eso yo al comienzo ni idea tenía! ¿Te pasó a ti también lo mismo?

A todo hay que buscarle una solución

Una vez que reconocemos nuestro miedo a emprender en moda, y más precisamente el temor a no poder plasmar en una prenda lo que imaginamos, podemos revertirlo. ¡Nada es permanente!

Conocer todo el proceso

Mi mayor descubrimiento como emprendedora fue darme cuenta de la importancia de capacitarse en todo el proceso de creación de prendas, más allá de que luego no realice determinadas tareas. Esto fue clave para ir superando de a poco mi miedo a emprender, y lo mejor de todo es que me permitió conocer a fondo qué necesito para concretar mis diseños tan deseados:

Una formación y/o experiencia sólida siempre será de gran ayuda a la hora de lanzar un proyecto de moda, señala Carmen Sáenz de Varona, CEO fundadora de Best For Less, y también al momento de innovar con alguna prenda específica en nuestra marca, ¡digo yo! 

Abrazar nuestro empeño aún sintiendo miedo a emprender

Si sentimos miedo a emprender en moda y aún así seguimos adelante es porque es más fuerte nuestro deseo de hacer que nuestro proyecto crezca. Saber que estamos viviendo lo que implica comenzar una marca o innovar dentro de esta, es tener la certeza de que no estamos envueltas en fantasías, sino que tenemos plena conciencia del lugar desde el que partimos. A partir de aquí es donde podemos comenzar a hacer todos los cambios que necesitamos.

Espero que te haya gustado este breve recorrido y que hayas sentido que no estás sola porque somos muchas las que decidimos unirnos. Empezar un emprendimiento rodeadas de una comunidad hermosa, donde podemos sentirnos acompañadas para afrontar desafíos, adversidades, miedos y éxitos, es algo muy valioso, como señala Ana María Chico de Guzmán, creadora de Mimoki, tienda madrileña de tocados artesanales.

Dentro de muy poquito estaré hablando de estos temas con mayor detalle. De todas formas me gustaría finalizar con algo sumamente importante: emprender en moda no es algo exacto como una receta de pastelería. La experiencia te irá probando y desafiando a medida que aparezcan obstáculos como también nuevas ilusiones de crear prendas únicas. Será tu capacidad, tu formación y tus herramientas las que van a empoderarte para que crezcas con menos miedo a emprender en moda y con más certezas de que es posible que llegues a buen puerto si así te lo propones. 

 Muchas gracias por encontrarnos como siempre en este blog y en redes sociales

¡Nos vemos mujer poderosa! ¡Hasta la próxima!

Un abrazo

Sol

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *